jueves, 25 de diciembre de 2014

VIVIR LA VIDA COMO UN PROCESO




Algunos ven un vaso con jugo de naranja.

 Otros ven a alguien plantando una semilla, esperando que crezca un árbol, que sus flores sean fuente y receptoras de pólen de otros árboles de otras especies, que madure un fruto, que sea recogido, que sea almacenado, que sea distribuido a un lugar en el que va a ser comprado por alguien que lo va a exprimir para finalmente tener un jugo de naranja, que dura segundos en el vaso…

El entrepreneur no piensa en el corto plazo. Lo ve como una parte de un largo proceso. El entrepreneur quiere dejar una “marca” en la tierra, y eso no se hace en un solo día.

“Los empresarios se parecen a los productos que fabrican” dijo el legendario profesor de marketing Theodore Levitt. El entrepreneur quiere cambiar el mundo. Cuando se da cuenta que no puede hacerlo, por lo menos construye ese mundo ideal en su propia empresa. Por eso su empresa es su vida, es él o ella misma. No existe diferencia entre la empresa y la vida del entrepreneur. Forman parte de la misma entidad primordial que es ese mandato impreso en su ADN para dejar una “marca” en la tierra.

Sin esa marca, la vida no tiene sentido para el entrepreneur. Todo lo que lo rodea es secundario.

La marca es parte de un proceso. No se construye marca ni en el corto ni en el mediano plazo. Se construye marca en el largo plazo, poniendo todos los días un ladrillo y esperando que no se caiga. Y si se cae, todo entrepreneur va a arreglárselas para ponerlo de nuevo.


Porque el estilo de vida entrepreneur no es una fotografía sino un proceso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario