jueves, 25 de diciembre de 2014

“Y si no ahora… ¿Cuándo?”

Me dice el Tirano que no puedo vivir en Atenas. Lo acepto. Me dice que no puedo vivir en Roma. Lo acepto. Me manda a vivir en una casita cerca del Egeo. Lo acepto. La casa ahúma. Si no lo acepto puedo irme a la otra casa donde no hay humo ni el Tirano manda. La puerta de esa otra casa está siempre abierta. Por lo tanto no te quejes, porque si te sigues quejando es porque prefieres quedarte en la casa de tu vida y si sigues estando en esa casa es porque sigues prefiriendo eso mismo de lo cual te quejas.


EPICTETO


No hay comentarios:

Publicar un comentario