jueves, 6 de agosto de 2015

El capital de trabajo de una franquicia, un punto oscuro y peligroso

Cuando se habla de la inversión inicial en una franquicia, se subestima fuertemente el rol del capital de trabajo que necesita el franquiciado para operarla, especialmente en los primeros meses mientras transcurre la "curva de aprendizaje".

Por lo general, cuando se detalla la inversión inicial del franquiciado, el franquiciante habla del Initial Fee, de la inversión en decoración y equipamiento y de la compra de mercadería inicial. Algunos también mencionan los gastos de obtención del local en el que va a operar la franquicia, como garantías, sellados, comisión del agente inmobiliario.

Pero casi nadie habla del capital de trabajo que se va a necesitar para operar el negocio. En términos generales, un franquiciado no tiene experiencia anterior en el comercio, a veces, ni siquiera en algún tipo de negocio, ya que suele venir de una posición corporativa en la que las cosas del negocio estaban masticadas por alguna otra parte de la máquina.

Entonces es una responsabilidad muy grande del franquiciado advertir al franquiciado y capacitarlo para que pueda transitar con la menor cantidad de problemas posibles los oscuros meandros del dinero en efectivo. 

¿Cómo se maneja la caja diaria? ¿Cómo se hace una previsión para pagar sueldos, alquiler, gastos del local, impuestos y reposición de mercaderías? ¿Cuál es la asignación óptima del dinero que entra diariamente? ¿Cómo se opera con tarjetas de crédito y cómo se "calzan" estas cobranzas? ¿Hay que tener una o varias cuentas bancarias? ¿Cómo se "calzan" las cobranzas diferidas con la financiación de mercaderías por parte del franquiciante?

"Cash is King" dicen los especialistas. El que tiene efectivo tiene un poder enorme para tomar decisiones. Pero la persona que no manejó nunca dinero en efectivo suele tener problemas para decidir un manejo óptimo de este recurso. 

Si lo maneja bien, el negocio de franquicia puede ser muy rentable y la inversión realizada puede recuperarse rápidamente. Pero si el negocio empieza a mostrar "filtraciones" que provocan distorsiones del flujo de caja, el negocio puede fracasar. Muchas franquicias de marcas muy exitosas fracasaron porque el franquiciado no  manejó bien el flujo de caja y porque el franquiciante no lo advirtió y no lo capacitó al respecto.

Por esa razón, el módulo de franquicia que diseña el franquiciante debe contemplar una serie de ratios de control de la operación, que le permita al franquiciado y al franquiciante descubrir esas "filtraciones" lo antes posible y aplicar Fastix cuanto antes. El mejor auto en manos de un mal piloto puede estrellarse en la esquina.




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