sábado, 20 de febrero de 2016

Entrepreneur, ¡no escuches a nadie!

Ser un entrepreneur es un problema. Especialmente para el entorno.


Cada vez que un entrepreneur aparece con una nueva idea, con un nuevo proyecto, con una nueva forma de ver su negocio, además de luchar y bancarse la incertidumbre inherente a cualquier emprendimiento, el principal problema que tiene es escuchar el enorme rosario de imbecilidades que le dice su entorno, supuestamente para protegerlo. Porque los principales cuestionamientos vienen de sus familiares y amigos más íntimos. Casi siempre fracasados, rutinarios, vegetales, profesionales establecidos, engranajes del establishment.


Gente que nunca hizo un negocio, o que cree saber de negocios porque trabaja en una empresa, porque tiene un estudio contable o legal, o porque lee mucho el diario y sabe mucho de macroeconomía. Pero de c... ni hablemos. Nunca jamás sintió el "bichito" que muerde la panza cuando está por llegar un contrato grande para tu producto o cuando se está por plasmar algún proyecto en el que venís luchando palo y palo desde hace mucho tiempo.


Creer que se puede dar consejos a un entrepreneur porque uno es , por ejemplo, un contador, es como decirle a un goleador de qué manera debe dejar acomodada la ropa en el vestuario. Todo el mundo sabe que el goleador no va a hacer más o menos goles por la forma en que dejó acomodada la ropa en el vestuario.


Sin embargo, todo el mundo opina, me parece que más por envidia e ignorancia y sensación de ser un fracasado por hacer todos los días lo mismo, que por querer "ayudar" al entrepreneur con su sabiduría.


Un capítulo especial merecen los títeres que hablan en las radios y la tele o escriben en los diarios sobre economía. Nunca salieron de atrás de una computadora mirando gráficos que ni ellos entienden. Pero hablan como si supieran de lo que va a pasar si sigue cayendo el precio del petróleo, de las reservas del Banco Central, de que el país va a caer en el ostracismo absoluto si le pagamos a los fondos buitres, etc., etc. Todos hablan o escriben recibiendo órdenes de alguna redacción que a su vez recibe órdenes de algún otro superior, que a su vez... Y se llaman a si mismo, medios "independientes".


Por eso mi consejo es que no escuches a nadie.


Si vos estás convencido de tu idea, de tu proyecto, de tu innovación, tenés el 50% del camino hecho. El otro 50% es pura incertidumbre. Pero ya era incierto antes de que tuvieras la idea, así que las cosas no cambian demasiado. No te va a ir mejor o peor por lo que pase con los fondos buitre. Te va a ir mejor o peor por los huevos que le pongas a la cosa, y porque te levantes de inmediato y sin llorar cada vez que te caigas. Todo depende de vos. Todo. No hay nada que dependa del escenario externo, como muchos fracasados creen. Porque el escenario es el mismo para todos, y en el mismo escenario, hay empresas que tienen éxito y otras que fracasan. Así que debe haber algo más, ¿no?


Hay gente que nació para dejar una marca en la tierra y otros para cumplir una función dentro de un engranaje mohoso y obsoleto, creyendo que de esa manera "hacen bien las cosas". Estos últimos, son esclavos sin saberlo y la única marca que dejan en la tierra es la de la forma de un gusano que se arrastra. Nadie te quiere ver crecer, todos quieren que fracases, porque esa es la mejor forma de cuidar el status quo. Y como las posibilidades de que fracases son muy altas, cuando fracases, si fracasás, van a decir, "viste, yo te lo avisé". Si vos tenés éxito, destruís un montón de estructuras de poder que había alrededor tuyo, y modificás el "organigrama de tu entorno", así que el sistema va a rechazar tu emprendimiento para protegerse a sí mismo, como lo hacen los anticuerpos de tu organismo cuando aparece alguna bacteria con ansias de modificar tu composición química.


Cuando Alexander Graham Bell le ofreció su invento a la Western Union, le dijeron muy cortésmente que era un juguete que no tenía futuro. Y a Thomás Alba Edison un alumno le preguntó "¿para que serviría un filamento incandescente adentro de un bulbo de vidrio al vacío?"


Así que, si alguien te dice que tu idea es un fracaso, o que no tenés edad para ser un entrepreneur (¡algunos creen que es una cuestión de edad!), o que tenés una familia que mantener y que no podés andar jugando al empresario, o que esperes a que mejoren las reservas del Banco Central, o ..., por favor no lo escuches. Demostrále que está equivocado. Y si no te sale bien, pasá a la siguiente idea/proyecto/negocio/locura. Si no, ¿qué le vas a contar a tus hijos y a tus nietos? ¿qué tenías el espíritu entrepreneur pero que preferiste hacer todos los días lo mismo en una oficina porque era más seguro?


El camino es durísimo, está lleno de obstáculos, sinsabores, angustias y tensiones de todo tipo. Van a quedar en el camino personas y hasta amigos que creías que nunca te iban a dejar. Si una empresa no tiene problemas financieros, es porque está manejada por amarretes, y las posibilidades de crecimiento son prácticamente nulas. Todas las empresas tiene problemas financieros, en menor o mayor medida, muy especialmente los start-ups. Pero no todos se los bancan. Y los que vos creías que no te iban a fallar nunca, paff!, abandonan el barco en el medio de la tempestad. Y vos tenés que seguir, porque hay algo adentro tuyo que te dice que la idea es buenísima y que solo vos la entendés en su totalidad. 


Entrepreneurship no es una herramienta para hacer dinero y lograr la independencia financiera que te permita algún día dejar de trabajar para rascarte en la playa. Entrepreneurship es un estilo de vida que viene como una impronta en algunos y que no se va con ningún remedio. Por lo tanto, la noticia puede ser buena o mala, pero la verdad es que nunca vas a tener estabilidad y siempre te vas a sentir insatisfecho. Y siempre vas a tener problemas financieros porque vas a estar invirtiendo permanentemente por más que tu contador te diga que no lo hagas y tu abogado te diga que antes hay que pedir permiso. ¡no los escuches!


Si no hacés lo que te dicen tu corazón y tu intuición, si no vivís de acuerdo a tus reglas, el precio va a ser tu alma.






No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada