domingo, 19 de febrero de 2017

Franquicias: propuestas innovadoras de dos marcas consagradas




¿Podrá Hooters servir comida sin sus emblemáticas mozas? ¿Irán los clientes a comer sabiendo que no van a ver a sus chicas?

Pronto se sabrá, porque la consagrada marca acaba de lanzar una versión fast casual en Cicero, Illinois. Se llama Hoots y va a servir algunos de los platos más populares de Hooters, como las alitas de pollo, papas fritas y patas de cangrejo. El local tiene unos 300 mts2, 75 asientos y emplea a 30 personas. También tiene una barra con 12 asientos.

Los clientes ordenarán su comida en una caja y luego se sentarán a comerla o podrán llevársela para comerla en otro lado.

                                   

Hooters sigue una tendencia reciente de varias compañías que intentan lanzar sus conceptos en el sector fast casual. Pizza Inn desarrolló el concepto Pie Five,  que creció hasta alcanzar el liderazgo en su segmento. Cracker Barrel está incubando un concepto similar llamado Holler & Dash. Y Buffalo Wild Wings invirtió en un par de conceptos fast casual llamdos Pizza Rev y R Taco.

De acuerdo a las estadísticas, el consumo de fast food tradicional viene cayendo regularmente en los últimos dos años, y es por eso que las principales compañías operadoras se ven obligadas a invertir en el concepto fast casual que, por el contrario, creció en forma sostenida en el mismo período.

El caso de Hooters es muy especial. La marca es la creadora del segmento "brestaurant", un concepto que fusiona un bar y un grill atendido por camareras sumamente amables y escasamente vestidas. Este atributo es especialmente importante en la diferenciación de la marca, al menos en la teoría. Con Hoots, la marca se va a basar principalmente en la calidad de sus platos, que ya eran muy buena, es justo decirlo. De hecho, la empresa ya trabaja en el segmento take out con éxito y eso probaría que el producto no es tan dependiente de las hermosas camareras.

La compañía busca un modelo más flexible que pueda insertarse en localidades en las que no puede lanzarse un Hooters tradicional. Básicamente en ubicaciones populosas en las que se demanda un servicio más rápido y hay más necesidad del take out. Además este nuevo modelo es más chico y de menor inversión, justamente para ubicarse en esos puntos en los que no puede montarse un Hooters tradicional por los altos costos inmobiliarios.



La otra experiencia que quiero comentar es la de Kentucky Fried Chicken y su "franquicia inflable". Esta es una idea brillante y misteriosa, lanzada en la Navidad 2016 en Portland, estado de Oregon, para muchos la ciudad más representativa de comida callejera de los EEUU. Por el momento solo podríamos decir que es una acción de marketing, pero la compañía es seria en cuanto a sus futuras intenciones.

KFC anunció en Facebook que abriría la primera KFC inflable del mundo en la Pioneer Square de Portland. Y lo hizo.




Como se ve, la franquicia inflable no vendió el delicioso pollo frito que puede comerse en un KFC tradicional, y recibió varias críticas de que esta movida no era otra cosa que una promoción muy ingeniosa en el medio del frío navideño del norte.

Aunque los restaurants inflables no son novedosos, tampoco es que abundan demasiado, y KFC podría estarse adelantando a todos sus competidores con esta iniciativa. Parece una idea loca y poco confiable, aunque de funcionar, podría revolucionar la forma en que se concibe el mercado de las franquicias y las locaciones comerciales. Algo como lo que está haciendo el segmento de los food trucks.

Sin embargo los desafíos que se presentan son complejos, por decirlo de alguna manera. En principio, ¿resistirá un restaurant inflable el calor del aceite muy caliente que hace falta para freír el pollo? A simple vista, pareciera que los riesgos de incendio están allí nomás.

¿Qué pasaría si algún irresponsable pinchara las paredes del restaurant? Al desinflarse causaría un verdadero desastre. Aquí hará falta mucha ingeniería de proyecto, de materiales y de seguridad industrial.

De todas maneras va a ser muy interesante ver como evoluciona esta idea y como KFC enfrenta estos desafíos en el futuro cercano. Si el concepto prospera, ¿cómo cambiará la tecnología del franchising, especialmente en lo referido a la territorialización y medición de la performance de las franquicias?



Suele decirse que una marca debe morir cuando sus propietarios pierden el espíritu emprendedor de sus fundadores. Ambas marcas mencionadas pertenecen a grandes corporaciones que manejan varias marcas y varios conceptos en forma internacional. Sin embargo, parece que estas corporaciones siguen encontrando la forma de no perder el espíritu emprendedor.





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